
-Bonvallet, a mi gusto, se hizo famoso por la gente que lo consideraba su gurú, (como dije antes) y los que jugábamos a la pelota y practicábamos táctica en el winning eleven era más que eso, había traspasado el nivel de “culto”.-
Para los que sabemos de fútbol Bonvallet es más que una mirada desorbitada o un disparate con tintes racistas, para nosotros es una enciclopedia de vivencias y experiencias que desnudan al ambiente del fútbol y que apuntan directamente a todo lo oculto de cada fracaso en que nos hayamos relacionado deportivamente. Ejemplos hay miles y nombres aún más, la lista abarcó también a políticos y en general a todo lo que tuviera que ver con mafia pero de la “hardcore”, llámese también como todo ese poder como él la suele llamar “cofradía de los poderes fácticos” donde se encuentran todos los que estancan día a día un progreso que con Marcelo Bielsa recién se está encaminando ya que cortó ese sistema de “exclusivas”. A esto, en una misma línea, están todos los “yetas” que tenemos vestidos de comentaristas deportivos comenzando con la barbarie del área deportiva, deportes 13, y en menos escala el grupito liderado por Fernando Agustín Tapia que en chilevision adquiere cada día un protagonismo que no debería ser (simplemente porque no saben). Me quedo con este último personaje porque se ha encargado públicamente de hundir la imagen de Bonvallet diciendo al aire siempre todo lo malo, que Temuco no gana, que Temuco colista, que tocar con guitarra es otra cosa, etc. Pero al mismo tiempo no falta la nota del Dr. Orozco, no falta la nota a Juvenal Olmos (¿de verdad ya olvidamos todo lo nefasto que fue?) y hacen del periodismo un real vicio. El periodismo deportivo en Chile se sintetiza en ser exitista, no tener fundamentos y olvidar siempre al enemigo, o sea, que después de un tiempo todos estos señores que fracasaron pueden volver a trabajar y pueden decir lo que quieran. ¿A Olmos como le fue en Newell’s y Everton? Claro, pero ganó el baile en el 7.
Bonvallet es un símbolo, es alguien que existe porque tiene pasión, no se confundan con los diez minutos de cada edición central de noticias destinada al deporte, donde tiene tribuna Bianchi, que en las mañanas tiene un programa de radio muy chabacano con el rehabilitado Pablo Mackenna. ¿Eso es pasión? Sinceramente no. Pasión es vivir 24/7 el fútbol. Pasión es vivir pensando en como poder cambiar la estructura para un futuro mejor (¿Alguien alguna vez se vistió con Kappa en algún deporte en Chile?). Así que no me hablen de que Bonvallet no le ha ganado a nadie y es un perdedor. Obvio que cuesta trabajo y lágrimas ser honesto, pero como dice el gran Dolima “prefiero la derrota con los amigos, que la victoria con los indeseables” y Bonvallet nunca estará solo porque hay gente que sabe; los que no saben son los indios que no les gusta perder y que a cuesta de patadas e insultos creen que hacen el bien. No son hinchas los que tienen un penal a favor peleando por no bajar a tercera y gritan por Luc Bessala mientras Pato Neira fallaba. Temuco si desciende es exclusivamente culpa de sus jugadores y de la gente por no comprometerse con la visión de Bonvallet. El fútbol chileno no está acostumbrado a la disciplina y sólo pido que comparen el nivel de un Temuco de segunda división con el de un plantel universitario como lo fue la Gabriela Mistral. Y que nadie diga que el mundo universitario no existe porque todos los aspirantes a técnicos hacen carrera ahí. No se olviden de Meneses, Toledo, Espina, el mismo Borghi, etc, etc, etc. Muchos matarían por haber ganado lo que ganó él.
Bonvallet se merece el respeto por su pasión, quizás no tanto por sus ofensas (algo parecido le pasa a Maradona, un crack en la cancha pero un burro fuera de ella) pero si por el trabajo que hace en una cancha, mil veces lo prefiero de buzo que detrás de un micrófono, aunque pierda el privilegio de escuchar alguna verdad. Muchas Gracias.
Marcelo Castillo Villagrán.


